lunes, 27 de diciembre de 2010

Balance



Los últimos días del año son siempre de balance, de instrospección, de estar afuera, pero a la vez de meterse para adentro.

La semana que metió preso a Videla, Menendez y otros tantos represores a prisión perpetua en cárceles comunes, estamos todos, o casi todos prendidos a los medios que nos hablan como de furia en las calles, explosión social, los medios que nos tratan como si nosotros no supiéramos qué fue el 2001. Titulares sangrientos, alarmantes, deseperados. TN está dispuesto a que vivamos este fin de año como un final de equilibrio, como si fuera el apocalipsis.

Un año de enfrentamiento cara a cara con los grupos monopolocos de comunicación. Un año que nos hizo afilar mucho mas que antes la lectura, la escucha y la mirada de cada información. Recomenzamos un primero de febrero, con las esquirlas de Redrado, el fondo del bicentenario, una oposición que en gran medida se alineaba con Clarin. Una izquierda debilitada que tiene en este último semestre la posibilidad de ocupar su lugar,y esperamos que lo haga.

El lunes 13 de febrero hablábamos de la salud del ex presidente. Hoy sabemos que ya no esta con nosotros. Pero espera, faltaba mucho para que la muerte del ex presidente nos golpeara como un sopapo enla cara.

Tuvimos los tironeos del Congreso en donde personas que creíamos pensaban distinto, lograron aglutinarse ante leyes insolitas. En ese encuentro/desencuentro tuvimos una alegría inesperada: la ley de matrimonio igualitario!

Pero para, antes fueron los festejos del Bicentenario, esos que nos dejaron a muchos de nosotros perplejos porque nunca nos sentimos argentinos. Yo pertenezco a una generación que nunca sintió mucho esto de lo nacional, una generación que vivio entre el miedo a la policía y el horror a los milicos (cosa que no he perdido), una generación a la que los genocidas, asesinos, la maldita policía, le robo la bandera.

Y, por una serie de acontecimientos anteriores como por dar algunos ejemplos, la sanción de la ley de medios, la recuperación de la ESMA para todos,la nulidad de la ley de punto final y obediencia debida, lograron que esa semana de mayo, nos devolviera la bandera, la celeste y blanca, nos enamorara nuestra tierra, nos hiciera reencontrarnos con latinoamerica.

Los festejos del bincentenario nos encontraron con lagrimas en los ojos, con pasión por nuestro país. Mas cercanos de lo nuestro, pudimos auscultar la realidad sin los grandes medios en el medio. Pudimos liberarnos y comenzar a ser ciudadanos.

La ciudadanía se puede definir como "El derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público". Y, aquí estamos, construyendo ciudadanía, nosotros desde la lectura de los medios,otros en miles de lugares.

Pasó el mundial, con Maradona, las cabalas, la alegría, la alegría, el toque del Diego con ese traje, y la triteza. Nos fuimos, nos ganaron, perdimos el mundial! Tristeza infinita!

La semana del 14 de junio nos encontró con Cerati en coma, un Gustavo Cerati que todavía duerme y extrañamos, muchísimo.

Terremoto en Chile, mineros en Chile, Ecuador en vilo, Europa y el derrumbe. Mercosur, Unasur, el sur comienza a existir en los papeles de los políticos, porque para nosotros hacia rato estaba allí.

Jorge Lopez sigue desaparecido, los pueblos originarios siguen sufriendo asesinatos, violaciones. Mariano Ferreira muere en manos de la patota sindical.

Muere Nestor Kirshner en medio del censo. El dolor se apodera de casi todos. Todos comenzamos a pensar, silencio de pueblo... Nuestra presidenta, viuda muy joven, nosotros sin padre, mientras tratamos de reponernos, mientras Marcela y Felipe siguen siendo rehenes de Clarin, mientras las carencias se hacen carne, nos cuesta despertarnos de este año lleno de alegrías y profundas tristezas.

Macri se casa, Macri discrimina, Reutemann se manda a silencio. Y aparece, como si nada, Duhalde, el indoamericano, los métodos que ya conocemos.

Se va el año, viene otro. Qué año, uno que espera de nosotros la mayor claridad, la mayor atención, la mayor razón critica. ¿Podremos hacerlo? Lo veremos.

¡Feliz año!

Sí, ya sé, mejor me callo y empezamos.

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